Blog de VillartefiX

Diseño y decoración

DECORACIÓN DE ASCENSORES: LIMPIEZA DEL ACERO INOXIDABLE

oct 082017

En alguna ocasión anterior hemos hablado del acero inoxidable, este producto apareció antes de la primera guerra mundial entre 1912 y 1914 y es un material muy utilizado en el mundo del ascensor, principalmente en el frente de la cabina (columnas, dintel y hojas de puerta) y también como elemento decorativo (panelado). Su resistencia a la corrosión se debe principalmente a la presencia del cromo en su composición química, cuando este elemento aparece entre un 10 y un 12% se puede decir que un acero es inoxidable. La adición de níquel al acero aparte de mejorar la resistencia a la corrosión, también mejora las características mecánicas del acero inoxidable. 

La ventaja del acero inoxidable sobre otros materiales es que su mantenimiento es casi nulo. En muchas ocasiones los usuarios nos preguntan sobre la limpieza y mantenimiento del acero inoxidable, o bien sobre este o aquel producto de limpieza; pues bien el acero inoxidable -en el uso diario- se limpia con agua y jabón neutro, procurando enjuagar bien luego y si es necesario luego secar. En las superficies que estén satinadas, la limpieza se tiene que realizar en paralelo a la dirección del satinado, para evitar el rayado de la superficie por el polvo existente, esto puede ocurrir si la dirección de la limpieza fuese transversal o lo que es peor de forma circular, por supuesto que los utensilios de limpieza tienen que ser suaves y blandos, para evitar arañazos no deseados.

En ciertas ocasiones -más de las deseadas-, los usuarios se dedican a realizar "grabados" sobre el acero inoxidable de las cabinas de ascensor. En estos casos eliminar los arañazos está en función de la fuerza ejercida por "el artista", y por el sentido del arañazo. Cuando estas marcas son profundas, -ojo en este caso nos referimos a profundidades de décimas de milímetro- su eliminación es muy complicada, y esta complicación aumenta cuando los arañazos son transversales al sentido del satinado. Hay que tener en cuenta que el espesor del acero inoxidable suele oscilar entre 0,8 y 1,5 mm. A veces se puede producir corrosión en estos arañazos por contaminación del utensilio empleado para realizar los arañazos en el acero.

En estos casos, cuando las señales no son profundas, se pueden eliminar mediante la utilización de medios abrasivos, que eliminan los arañazos más profundos, a la vez que van dejando sus propias marcas. Este trabajo de satinado manual se realiza en sucesivas fases empleando para ello abrasivos de distintas granulometrías, comenzando por los más gruesos hasta los más finos, y siempre en el sentido del satinado existente. Hay que tener en cuenta que un satinado manual nunca iguala a un satinado comercial que se realiza en una fábrica, y más aun cuando el trabajo se realiza en obra, donde las condiciones no son las mismas que en taller.
A continuación ilustramos con unas fotografías de las puertas de un ascensor con arañazos. Resulta más económico cambiar el acero inoxidable por otro nuevo, que tratar de eliminar las señales dejadas por "el artista"

 

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