DECORACIÓN DE ASCENSORES: PELÍCULA PROTECTORA DEL ACERO INOXIDABLE
jul 022025¿Qué acurre cuando no se “pela” el acero inoxidable?
Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras, y la fotografía es lo suficientemente ilustrativa. Con el paso del tiempo, y más si hay altas temperaturas, el plástico que protege el acero inoxidable se reseca lo que provoca que la retirada de la película protectora se complique, ya que el calor y la radiación UV puede acelerar el envejecimiento de la película protectora y causar una adherencia indeseado en la superficie del material. Parte del adhesivo del plástico queda incrustado en el acero inoxidable y sobre todo en los que su acabado es satinado. Cuanto mayor sea el grano del satinado mayor será la dificultad para retirar el adhesivo transferido al acero inoxidable.

foto cedida por Montajes Alía
Si además -como es el caso de la fotografía- el ambiente donde está instalado el acero inoxidable es un ambiente salino, existen agentes químicos que se depositan sobre la superficie del acero inoxidable atacándolo y produciendo una corrosión que se puede agravar con el paso del tiempo. Se puede observar en la parte inferior de la puerta del ascensor, como ya la corrosión se está haciendo visible.
Lo más aconsejable, es retirar la película protectora una vez terminada la instalación de los materiales de acero inoxidable. Si no se ha hecho así y el plástico es difícil de retirar, lo mejor es aplicar calor con un calentador tipo secador de pelo, una vez retirada la película protectora hay que aplicar un disolvente para diluir y eliminar el adhesivo que pueda existir adherido a la superficie. Finalmente limpiar toda la superficie con agua y jabón neutro para después enjuagarlo bien para eliminar los restos de jabón.
Lo que no se debe hacer es frotar con fibras metálicas (hilos o lanas de alambre) o raspar con herramientas de acero. - Usar estropajos y trapos de limpieza que se han utilizado en acero ordinario. - Frotar con estropajos plásticos a través del grano en superficies acabado mate. - Usar decolorantes concentrados o productos que puedan liberar iones de cloro (ácido hidroclórico para la limpieza o sus soluciones).
Y sobre todo PACIENCIA, ya que este “trabajito” llevará su tiempo.